Cómo saber si ovulo

Durante cada ciclo menstrual, las parejas sanas de entre 20 y 30 años que no están usando anticonceptivos tienen una probabilidad del 20 por ciento de concebir. Y eso es un porcentaje sorprendentemente alto teniendo en cuenta que se puede concebir sólo en la época en que la mujer está ovulado, es decir, una pequeña oportunidad cada mes (por lo general aproximadamente de 12 a 24 horas) durante el cual el óvulo es viable o está preparado para la fecundación.

Cómo saber si ovulo

Los espermatozoides pueden vivir para fertilizar el óvulo durante mucho más tiempo de lo que éste está disponible. Los espermatozoides pueden vivir en el interior de una mujer de tres a seis días. Lo que significa que incluso si tienes relaciones sexuales unos días antes de la ovulación, el esperma puede permanecer en tu interior a la espera del óvulo. (Y recuerda: Sólo se necesita un espermatozoide para hacer un bebé). Por supuesto, tener relaciones sexuales el día en que ovulas es lo ideal. Después de la ovulación, el abanico de posibilidades tiende a cerrarse de golpe hasta el siguiente ciclo. Claramente, saber cuándo estás ovulando o vas a ovular, es crucial si te quieres quedar embarazada. He aquí cinco formas de ayudarte a precisar el gran día.

1. Comprueba el calendario

La ovulación ocurre con mayor frecuencia en la mitad de tu ciclo menstrual, el ciclo promedio dura 28 días, contando desde el primer día del periodo hasta el primer día del próximo período. Pero como con todo lo relacionado con el embarazo, no todos los cuerpos siguen exactamente la misma pauta (en cualquier momento entre el día 23 y el día 35) y tu propio ciclo puede variar ligeramente de un mes a otro. Al mantener un calendario menstrual durante unos meses, puedes tener una idea de lo que es normal para ti. Las herramientas como la de predicción de la ovulación pueden ayudar a precisar la fecha. Si tus períodos son irregulares, tendrás que estar aún más alerta a otros signos de la ovulación, así que sigue leyendo.

2. Escucha a tu cuerpo

Si eres como el 20 por ciento de las mujeres, tu cuerpo te enviará una nota cuando estás ovulando, en forma de una punzada de dolor o una serie de calambres en tu área abdominal inferior (generalmente localizada en un lado, el lado por el que estás ovulando). Este "dolor medio" es un recordatorio mensual de la fertilidad y se piensa que es el resultado de la maduración o la liberación de un óvulo del ovario. Presta mucha atención ya que puedes estar más alerta para recibir este mensaje.

3. Tómate la temperatura corporal basal o TBC

Tomada con un termómetro especial (sí, lo has adivinado, un termómetro basal del cuerpo), tu TBC que se obtiene a primera hora de la mañana es tu temperatura de referencia, después de al menos tres a cinco horas de sueño y antes de levantarte de la cama, hablar o incluso sentarte. Tu TBC cambia a lo largo de tu ciclo, al igual que las fluctuaciones en los niveles hormonales. Durante la primera mitad de tu ciclo es el estrógeno el que domina el cotarro. Durante la segunda mitad de tu ciclo (una vez que la ovulación sucede), hay un aumento de la progesterona. La progesterona aumenta tu temperatura corporal, ya que hace que tu útero esté listo para recibir e implantar el óvulo fertilizado. Lo que significa que en la primera mitad del mes, la temperatura será más baja de lo que es en la segunda mitad del mes, después de la ovulación. ¿Confundida? Aquí está el resultado final: Tu TBC alcanzará su punto más bajo en la ovulación y luego aumentará de inmediato y de manera espectacular (aproximadamente medio grado) tan pronto como se produzca la ovulación. Ten en cuenta que trazar tu TBC durante un mes no te permitirá predecir el día que vas a ovular, sino más bien te dará las pruebas después de que se haya producido la ovulación. Trazar tu TBC durante unos cuantos meses, sin embargo, te ayudará a ver un patrón de tus ciclos, lo que te permitirá predecir el momento en el que se producirá la ovulación en los próximos meses.

4. Conoce tu cuello uterino

La ovulación no es un proceso completamente oculto. A medida que tu cuerpo siente los cambios hormonales que indican que un óvulo está a punto de ser liberado del ovario, comienzan los cambios físicos para prepararte para la entrada de los espermatozoides al óvulo y para aumentar las posibilidades de que éste sea fecundado. Una señal detectable de que la ovulación se aproxima es la posición del propio cuello uterino. Durante el comienzo de un ciclo, el cuello del útero (el paso en forma de cuello que une el útero y la vagina y que tiene que se estira durante el parto para dar cabida a la cabeza del bebé) es bajo, duro y cerrado. Pero a medida que se acerca la ovulación, se tira hacia arriba, se suaviza un poco y se abre un poco, para que el esperma entre más fácilmente para alcanzar su objetivo. Algunas mujeres pueden sentir fácilmente estos cambios, mientras que otras tienen más dificultades. Revisa tu cervix cada día, utilizando uno o dos dedos y toma nota de tus observaciones. La otra señal del cuello uterino se puede observar con la aparición, el aumento de la cantidad y el cambio en la consistencia del moco cervical (el material pegajoso que puede manchar tu ropa interior). Su propósito más noble es llevar el esperma al óvulo dentro de ti.

Cómo saber si estás ovulando

Después de que termine tu periodo, tendrás un período de sequía, literalmente; No mancharás tu ropa con el moco cervical. A medida que avanza el ciclo, te darás cuenta de un aumento en la cantidad de moco con un aspecto a menudo opaco o blanco. A medida que se acerca la ovulación, este moco se vuelve aún más abundante, pero ahora es más fino, más claro y tiene una consistencia más resbaladiza similar a una clara de huevo. Estudiar y apuntar los ciclos de tu moco cervical, puedes ayudarte a determinar el momento de la ovulación.

5. Compra un kit de predicción de la ovulación

Si no quieres perder el tiempo con el moco o la temperatura basal, la buena noticia es que aún te quedan por porbar los kits de predicción de la ovulación. Éstos son capaces de señalar la fecha de la ovulación con de 12 a 24 horas de antelación viendo los niveles de la hormona luteinizante o LH, que es la última de las hormonas que aumenta antes de que se produzca realmente la ovulación. Todo lo que tienes que hacer es hacer pis en un palo y esperar a que el indicador te diga si estás a punto de ovular.

Otra opción es un test de saliva, que analizando tus niveles de estrógeno que hay en tu saliva sabrás si se acerca la ovulación. Cuando estás ovulando, si miras tu saliva bajo un microscópico, verás que se asemeja a las hojas de una planta de helecho o a los cristales del hielo. A todas las mujeres no les funciona esta prueba. El punto positivo es que es reutilizable y es más barata que las pruebas de orina. También hay dispositivos que detectan las numerosas sales (cloruro, sodio, potasio) en el sudor de una mujer, que cambian durante diferentes momentos del mes. Llamado el aumento de iones cloruro, este cambio ocurre incluso antes de que el estrógeno y el LH aumenten, por lo que estas pruebas pueden avisarte unos cuatro días antes a diferencia de las otras pruebas.

No importa qué dispositivo o método elijas para saber cuando vas a ovular, la paciencia y la perseverancia son la clave. Eso sí, no te olvides de hacer cosas diferentes para no perder la pasión y el romanticismo. Para quedar embarazada puedes necesitar meses de intentos, así que prepara una cena con velas, un cálido baño de burbujas o planifica una escapada romántica de fin de semana, lo que sea para que tu pareja y tú os pongáis en situación y con el estado de ánimo necesarios para hacer un bebé.

¡Buena suerte y a divertirse en el intento!