Cómo saber si pierdo líquido amniótico

La pérdida de líquido amniótico puede ser una señal de que la madre se prepara para el parto. También puede ser una señal de que hay una condición presente que puede suponer un riesgo para el bebé que está creciendo. Será necesario un tratamiento inmediato si se determina que la madre tiene una fuga de líquido amniótico.

Cómo saber si pierdo líquido amniótico

El líquido amniótico es la sustancia que rodea al feto a medida que crece en el útero. El feto puede moverse en este líquido y además limita que la pared del útero se contraiga demasiado apretando al bebé en crecimiento. El líquido también actúa como un nivel de amortiguación que protege al feto de cualquier daño. Esta sustancia se empieza a formar hasta dos semanas después de la fecundación. El líquido amniótico se enfrentará a diferentes niveles de proteínas, carbohidratos, fosfolípidos, lípidos y electrolitos necesarios para nutrir al feto en crecimiento.

Síntomas de la pérdida de líquido amniótico

Puede ser difícil determinar si se está perdiendo líquido amniótico. Durante el último trimestre el feto ejercerá cantidades crecientes de presión sobre tu cuerpo, provocando la descarga a caer desde el cuello del útero. También puedes comenzar a gotear orina cuando el útero ejerce una presión adicional sobre la vejiga. A diferencia de estas sustancias, el líquido amniótico es inodoro y se absorberá en la ropa interior cuando no se pierde una cantidad significativa. Esta fuga continuará sin cesar una vez que comienza a derramarse. El uso de una toalla sanitaria puede ayudar a las mujeres a determinar si el líquido que han estado notando es líquido amniótico en vez de orina. Si el líquido recogido parece ser de color amarillo-marrón o verdoso puede ser un problema grave que requiere atención médica inmediata.

Causas de la pérdida de líquido amniótico

La rotura espontánea de membranas o SROM es la causa más común de pérdida de líquido amniótico. Esto es causado en el final del embarazo cuando las membranas que sostienen el líquido amniótico se rompen, causando una fuga. Esto se conoce con frecuencia como "romper aguas" y es un signo común que una mujer está en el trabajo de parto.

Si una mujer no está todavía a término, esta ruptura de las membranas se conoce como una rotura prematura de la membrana o de PROM. Esto por lo general se produce entre la semana 37 y 38 de embarazo. Un desgarro en el saco amniótico con frecuencia puede causar que esto ocurra. La fuga puede producirse como un goteo lento o un chorro repentino de líquido, dependiendo de la gravedad del desgarro. Se requiere atención médica inmediata para determinar la causa de esta fuga. Pueden ser causadas por un defecto en la forma del útero o el desarrollo del saco amniótico. Una infección bacteriana también puede ser la culpable para esta condición.

Tratamientos para la pérdida de líquido amniótico

Si hay un desgarro importante en una bolsa amniótica o parece que esta zona ha desarrollado una infección, se requerirá atención médica inmediata. Este estrés aumenta el riesgo de que el feto desarrolle una infección. En muchos casos, una pequeño goteo se puede curar por sí solo, pero un chorro requerirá terapia para evitar complicaciones graves con el embarazo.

Tratamientos comunes

Los médicos primero realizan pruebas para determinar si el líquido que se observa es realmente líquido amniótico. Si se determina que la madre tiene una fuga de líquido amniótico, la terapia de manejo deberá comenzar de inmediato.

Si el feto ha llegado a término, el médico iniciará el parto dentro de las 48 horas de que la fuga de líquido amniótico haya comenzado. Esto ayudará a los médicos a determinar si el bebé requiere atención médica inmediata para evitar una infección inminente.

Tratamiento para el oligohidramnios

El oligohidramnios se produce cuando no hay suficiente líquido amniótico que rodea al feto. Esto puede causar un crecimiento anormal en el feto, especialmente retraso en el crecimiento de los pulmones, una condición conocida como hipoplasia pulmonar. El oligohidramnios también puede causar la compresión del cordón umbilical durante el parto, así como una aspiración de meconio espeso que hará la primera defecación del bebé más difícil.

Si se determina que el oligohidramnios está presente, se controlará cuidadosamente la cantidad de líquido amniótico presente en el útero. Serán necesarias varias visitas de seguimiento con tu médico para garantizar un seguimiento adecuado de tu condición. Si el líquido desciende por debajo de un nivel seguro, te inyectarán líquido para ayudar a complementar la cantidad natural de líquido amniótico del útero. Si esto no es suficiente, se inducirá el parto prematuro para ayudar a proteger al feto frente a posibles daños.

Cómo saber si estoy perdiendo líquido amniótico

Tratamiento para el hidramnios

El hidramnios, también referido como polihidramios, se produce cuando hay una cantidad excesiva de líquido que rodea al feto. Esto puede causar una sobre-distensión, que puede conducir a una ruptura prematura de las membranas amnióticas, también conocida como trabajo de parto prematuro. Esta condición es a menudo relacionada con defectos en el bebé. También puede causar una separación prematura de la placenta de la pared uterina o un prolapso del cordón umbilical que puede hacer que caiga a través del cuello uterino y se comprima, lo que lleva a un peligro para el feto.

La salud de la madre y el bebé serán consideradas, así como la opinión personal de ésta para determinar el mejor curso de tratamiento para el hidramnios. El problema se supervisará de cerca y la madre se pondrá a prueba para comprobar su tolerancia a ciertos tratamientos, medicamentos o procedimientos médicos. Estos se sopesarán en contra de la progresión global de la condición para asegurar la menor cantidad de riesgo posible, mientras que se lleva a cabo el tratamiento del hidramnio.

Si se determina que la madre sufre de hidramnios ella deberá acudir a varias citas de seguimiento para comprobar los niveles de líquido amniótico en el cuerpo. Los medicamentos pueden ser utilizados para disminuir los niveles de orina del feto para evitar la adición de fluido y la presión adicional. En casos más severos una amniorreducción se puede realizar para quitar algo del líquido en el útero. Esto se realiza mediante la inserción de una aguja en el saco amniótico para arrastrar el líquido. Si es necesario, el bebé puede ser entregado pronto para reducir el riesgo para la salud tanto de la madre como el niño.